TU FAMILIA ESTA AQUI, DIOS ESTA AQUI; TU MISMO ESTAS AQUI… ¡¡ DEJA DE BUSCAR !!

“No se trata solo de que tu creas en Dios o que niegues la existencia de Este. Se trata básicamente de reconocerte como la pieza primordial que eres en este infinito, llamado vida. Y digo “Reconocerte”, porque el primer paso de esta búsqueda es DEJAR de buscar. Qué pretendes encontrar?, si ya estás en casa, y lo que se supone que buscas, está en ti; en tu interior, a tu alrededor. Cuando entiendas esto, habrás dejado atrás las barreras, y entonces, solo entonces tendrás la libertad suficiente para empezar a ser feliz. Muchos lo han dicho: -La felicidad no es un punto de llegada, La felicidad es un camino, un trayecto-, de lo contrario, la vida misma no tendría mayor sentido…”

Pero es que vivimos tan ocupados buscando, esforzándonos por poseer, por ganar, por acumular cosas materiales para nosotros y nuestra familia, que precisamente olvidamos lo más importante: Nos olvidamos de nosotros y de nuestra familia.

Qué importa tener un poco más si esto no te asegura la felicidad? Que importa lucir mejor, si nunca logras aceptarte totalmente? Si no te quieres ahora que eres un carbón, seguramente no te querrás tampoco, cuando seas un diamante. Solo tendrás más de que pre-ocuparte, y vendrán nuevas mortificaciones.

Qué tan valioso es en realidad ser un triunfador en los negocios o en una profesión?, si el mejor triunfo, el más sublime de todos es aquel que tiene que ver con la más grande aventura, la aventura de la vida misma, y el disfrute de esta. Pero tú estás tan ocupado, estás tan distraída, que esa misma vida te pasa de largo. Recuérdalo, seas quien seas, tengas lo que tengas: Al final todo se irá disipando, las cosas materiales y los triunfos irán perdiendo su color, y será un regreso por el mismo camino, y allí encontrarás el resultado de las semillas que echaste al andar. Si solo tiraste unas semillas, y pagaste al jardinero para que las cuidara, mientras tú estabas muy ocupado consiguiendo el dinero para pagar al jardinero, ten por seguro que habrán crecido; pero no te reconocerán. Si tiraste unas semillas, y tú mismo fuiste el jardinero, ahora ellas te brindarán sombra por toda la eternidad.

Vivimos trabajando como locos, sin descanso para darle una mejor situación a aquellos que amamos, pero en ese proceso, tendemos a perder justamente eso mismo.Nuestra atención, nuestros esfuerzos han de estar dirigidos a hacer felices a aquellos que nos rodean, y en ese hacer felices, nosotros mismos empezaremos a brillar y a sentir, por vez primera que nuestra existencia ¡SI! tiene un sentido.

Vivimos enternecidos, buscando fundaciones y amigos, y menos validos para prestarles nuestra ayuda, para darles limosna, para servirles; y en la mayoría de los casos los más necesitados, están en nuestra propia casa: Nuestros padres, nuestros hijos y en especial… nuestras parejas. El, ella, te necesita más de lo que te puede necesitar nadie; pero sigues desgastando tu Amor, tu atención, en cualquier cosa que te aleje de la cotidianidad, cotidianidad que tú mismo has provocado.
Por qué será que es tan fácil ver y entender los errores de los demás; pero tan imposible ver o entender los nuestros, los de nuestros padres e hijos; y en especial, los de nuestra pareja?

He hablado durante varias semanas de creencias, de búsquedas, de entregas, de divinidades, y por supuesto, de Dios; por una razón muy simple. Porque vivimos muy pegados a todo aquello etéreo y espiritual que nos rodea; ofrecemos tanto fervor, pero no logramos reconocer dónde está el motor de todo.

Vives discutiendo sobre la existencia y la maravilla de Dios; y te das cuenta, seas de donde seas, hables el idioma que hables, profeses la doctrina que profeses, que Dios lo es Todo; y le rindes culto, y piensas y hablas del tema con la boca llena, con una fe y una creencia infinita; e inviertes tiempo especial para concentrarte en El, para orarle, para visitarle en el templo. Dices que Dios está contigo; que es omnipresente; pero no te das cuenta que cuando llegas a casa, cierras la puerta detrás de ti, y le expulsas fuera.

Hoy te digo, RECONOCELO en tu familia. Si quieres estar bien, espiritualmente sano, sentimentalmente tranquilo, tienes que reconocer que tu familia es el centro de todo. Por la que empezaste todo, aunque a veces lo has olvidado. Por qué hace falta un golpe fuerte o una desgracia para que te des cuenta? Por qué te desgastas buscando fuera, cuando Dios está en tu casa… y es tu propia familia? Empieza hoy por volcarte sobre ellos.

Tú puedes, no importa la edad. Recuerdas cuando eras chico, cuando eras una niña? Qué sentías cuando tus padres te tomaban en cuenta? O cuando no lo hacían? Para ser padre, para ser madre, para ser hijo, para ser pareja basta con eso, solo con recordar lo que te llenaba cuando tú eras pequeño. RECUERDA, solo recuerda tu niñez, y entenderás tus errores y no tapes tu ausencia con dinero ni con regalos, luego te arrepentirás.Entrénate como te entrenarías para el mejor de los empleos, para la más dura competencia. Hazlos el centro de tus objetivos, de tu felicidad.Disfrútalos. Celébralos.

Muchos dejan todo lo que tenían que decir y hacer para los minutos antes de morir, como si la carrera se acabara así de repente.
Con tanto tiempo que tienes ahora, por qué esperar tanto?
Medítalo y Actúa
EL EXORCISTA

Contáctanos:
tuliozuloaga@gmail.com

2 comentarios:

Claudia Patricia Restrepo 22 de enero de 2010 15:28  

Me encanta lo que escribes... me gusta la realidad... como miras las cosas, la verdad que cuando era sardina me encantabas y decia que rico conocerlo personalmente, de hecho alguna vez en Teleantioquia fui hace muchos años a reclamar un premio de algun programa que veía mi mamá te vi y me iba dando un 'yeyo' (jajaja); pero ahora me parece que solo veía lo de afuera y no lo de adentro... te confieso que lo de adentro me esta gustando mas. Tenes una familia bella, te felicito, gracias por responerme aquella vez que me dijiste que me querias, no se si lo haces con todos los que te escriben, pero lo sentí bastante personalizado.
Un Abrazo, que Dios te bendiga y Muchos éxitos!!!

Jose Luis Rincon Neira 22 de enero de 2010 15:29  

Ciertamente, compa;

Tal vez fue Carlos Marx? o alguien más que dijo que: "Las religiones son el opio de la humanidad". Tal vez no sea exactamente así tal cual lo dicho; qué importa?.

El asunto es que -y era de esperarse- que el mundo se le fué encima, le dijeron yo no sé qué más cosas que quizá no viene al caso recordar, pues de seguro que no fueron ni poquito agradables.

Cada quien deberíamos saber sobre nuestros Karmas y Dharmas, y ver haber qué hace al respecto! No crees? Hermano?

SUSCRIBETE

Suscribirte a EL EXORCISTA
Correo electrónico:

VISITANTES

Free Web Counter