El crear una nueva filosofía comprende muchos cambios. Desde los más profundos, hasta los más simples. Si no es así, no tendría ningún sentido, pues todo aquello que no se tenga en cuenta, por insignificante que lo consideres, volverá a jalarte hacia el punto inicial. Entonces debemos hablar de Dios, SI; pero también debemos debatir y reflexionar sobre todo aquello que consideramos simple y sin importancia espiritual, pues todo es espiritual.
Si tu eres un ser Espiritual; de que manera te comunicas con el mundo? Espiritualmente. Cuando comprendemos esto, todo empieza a cambiar. En esto radican la mayoría de nuestras desventuras, en que vivimos separados, como si la vida diária fuera una cosa, y la espiritual otra. Es por eso que somos 2 personas diferentes: Una la que ora, ama, sufre y se compadece por los demás; y otra, la que conduce su auto, hace la fila del banco, es esposo, es suegra y es jefe o empleado.
Generalmente nos gusta hablar y tocar temas bonitos: La familia, el esposo, la novia, los hijos, el hogar, la iglesia; pero para generar un verdadero cambio, hay que remover nuestras raíces humanas, las cuales están compuestas también por lo cotidiano. Precisamente lo más molesto y aburrido. Lo que hacemos como robots y no consideramos importante.
Para cambiar vamos a hablar de lo feo, o de lo que consideramos incorrecto. De nuestros malos pensamientos, del mal genio, de la desconfianza, de la envidia, de los malos deseos, del sexo reprimido, de la mala cara, del ego, de la amante, de la ira, del miedo. Debemos hablar del crecimiento espiritual; pero también de cada espacio de vida; de la forma en que te bañas, en que te ries, en que te expresas. De tu gusto por la plata, por la rumba, por la bebida. De tu deseo incontrolado por poseer, por hacer tuyo al esposo de tu amiga, a la novia de tu hermano. De tu inconformidad por que los otros tienen lo que tu no has logrado alcanzar, de tu extraño consuelo cuando vez a alguien peor que tú, en peor situación que tú. De lo palabrota que eres; de lo grosero, mal hablado y mal intencionado que eres a veces. De tu odio, de tus ganas de matar, de tus ganas de morir… Otra vez de tu ego. Y es que todo esto pasa, porque te es difícil comprender que existen cientos, millones de historias como la tuya; todo esto pasa porque no te das cuenta que tu NO eres el centro del universo. Pero es normal y está bien.
No te reprendas a ti mismo por esto, no te recrimines a ti misma por sentir lo que no debes, o no crees que debes. Todos somos iguales, lo recuerdas? Todos sentimos y erramos una y otra vez de la misma manera; y lo seguiremos haciendo hasta el fin de los tiempos, eso está fuera de nuestras manos. Todos tenemos nuestro grado de morbosidad, de malos pensamientos y de ocultos deseos y sueños. Lo que si está mal es el no reconocer que son parte de tu parte humana, de tu lado animal. Lado que han despertado tras cientos de años de represión social, sexual, mental y espiritual.
Basta de sentirte mal. Basta de sentirte diferente, pues cada vez que tratas de ocultar tu situación interna, logras que cresca y se afianse aún más. No repitas lo que te han hecho a ti, no reprimas quien eres o lo que sientes, no trates de ser santo, no finjas ser buena. Selo; sé buena; sé un buen ser humano, en principio, aceptando también lo que tu consideras feo de esta condición. Cada vez que te sientas una mala persona, no te recrimines por ello, simplemente identifica lo que te molesta y sonrie; incluso pregúntate por qué tienes estos sentimientos, y acéptalos. Dite a ti mismo, “Este soy yo, esta soy yo” y me acepto tal y como soy, y te aseguro que más temprano que tarde las cosas cederán y tu irás botando, y sin darte cuenta, todo ese equipaje inservible, con el que te cargo la sociedad cuando llegaste a este mundo.
Tu mente seguirá escupiendo tonterías hasta que mueras; pero a ti ya no te afectarán.
Hoy te digo, ACEPTA TU MALDAD, acepta tu imperfección, y en esta aceptación encontrarás la tranquilidad que necesitas para empezar a recorrer cualquier camino. En esta aceptación empezarás a perder tu humanidad; no te mientas, y empieza por aceptar.
Muchos han dicho que tu eres lo que piensas.
Yo te digo: “TU ERES lo que sientes en los momentos importantes, no dejes que tus pensamientos ensucien esos sentimientos”
Siente con libertad.
Sé TU, con libertad.
3 comentarios:
Gracias parcerito!. Tigo eres un bacán, sabías? ... Y bueno, mmmhhhhh, lo que vivo podría tener mucho de Kharma, o Darma, o Rueda de Samsara, ooooo, lo que es lo mismo y que niega nuestra "querida" Iglesia Católica = Reencarnaciones, Vidas pasadas, o como cada quien lo desee llamar; pues son situaciones innegables e inocultables, salvo que pretendamos cubrir el sol con una mano, ¿de pintura? .... !
Nunca es tarde para aceptar nuestros errores y aprender de ellos para no cometerlos otra vez. Sinembargo pienso que los principios recibidos en los tempranos anos de nuestras vidas tiene mucho que ver con el grado de maldad que cada individuo posee. Por eso es muy importante aprender a ser padres, maestros y guias de la infancia en general porque sin darnos cuentas ellos nos estan mirando, escuchando e imitando...
Gracias Tulio y te felicito por todo lo que estas haciendo, en verdad te deseo muchos exitos en toda tu carrera y te lo juro siempre he admirado tu trayectoria, sigue adelante que entre todos la fuerza es mas palpable, te aprecio mucho, abrazos.
Publicar un comentario en la entrada